Control Medioambiental
Los controles ambientales aplicables a las instalaciones de tratamiento de residuos urbanos contempladas en el PDSGRUM vienen regulados a través de un Programa de Medidas y Vigilancia Ambiental específico (en adelante PMVA), aprobado a través de una Resolución de la Consellera de Medi Ambient y publicado en el Boletín Oficial de les Illes Balears (BOIB núm. 59, de 17 de mayo de 2001). Se trata de un extenso y ambicioso programa, sin precedentes a nivel nacional y europeo, que especifica los aspectos ambientales objeto de estudio (aguas, emisiones a la atmósfera, ruidos, suelos, calidad del aire y subproductos tales como escorias, cenizas cementadas y compost), los parámetros a controlar, así como la frecuencia y tipo de análisis.
Todo ello se aplica teniendo en cuenta las posibles afecciones al entorno natural y a las poblaciones cercanas a las plantas de tratamiento gestionadas por TIRME en la isla de Mallorca, con el objetivo final de garantizar el buen funcionamiento y mínimo impacto de las instalaciones, el cumplimiento de la legislación ambiental aplicable y proceder, si fuera necesario, en función de los resultados, a la adopción de las medidas correctivas oportunas.
Para el desarrollo de los controles previstos en el PMVA se cuenta con un convenio de colaboración entre el Consell de Mallorca, la Universidad de las Islas Baleares y TIRME y con el asesoramiento de Organismos Colaboradores de la Administración, así como entidades y laboratorios especializados.
Los datos se entregan al Consell de Mallorca y se presentan y discuten en el Comité Técnico de Seguimiento del PMVA (integrado por representantes de la Conselleria de Medi Ambient del Govern Balear, representantes del Consell de Mallorca, de TIRME y de la UIB). La difusión de los resultados de la aplicación del PMVA se realiza anualmente a través de la Comisión de Seguimiento de la Gestión de los Residuos No Peligrosos de Mallorca, de la cual forman parte el Consell de Mallorca, el Govern Balear, los Municipios donde están ubicadas las plantas de tratamiento, entidades ciudadanas (Federaciones o Asociaciones de Entidades Locales de las Islas Baleares, Asociaciones de Vecinos, etc.), entidades de reconocido prestigio de la Comunidad Autónoma (UIB, colegios profesionales, etc.) y otras organizaciones de carácter ecologista y social.
Todo ello garantiza la calidad de los datos, la independencia en el análisis de los resultados, la transparencia y divulgación de la información.
A continuación se detallan de forma general los principales resultados alcanzados durante el año 2008, obtenidos de la aplicación del PMVA, agrupándolos según lo siguiente:
- Controles ambientales aplicables al funcionamiento de las instalaciones
- Controles sobre la afección al entorno
- Control ambiental de los subproductos
Controles ambientales aplicables al funcionamiento de las instalaciones.
Emisiones
Dentro de este apartado, los principales focos de emisión de gases y partículas a la atmósfera son, por este orden:
- Las dos líneas de incineración de la Planta Incineradora con Recuperación de Energía
- El motor de combustión de la planta de metanización, para la producción de energía eléctrica a partir del biogás generado en el proceso.
Para realizar las mediciones en continuo de las emisiones de contaminantes a la atmósfera se dispone de analizadores automáticos situados en la propia chimenea o a salida de gases de combustión, lo que proporciona datos de calidad de las emisiones al operador de la planta, así como la información a reportar a la Administración para demostrar el cumplimiento legal. Además, se realizan controles periódicos de emisión por parte de una empresa externa colaboradora de la Administración.
En el caso de las emisiones de la Planta Incineradora con Recuperación de Energía, a lo largo del año 2008, se han realizado controles en continuo de los parámetros indicados en el RD 653/2003 sobre incineración de residuos.
Los resultados obtenidos para los diferentes parámetros regulados por el citado RD se recogen en la siguiente gráfica, en la que el valor promedio anual emitido para cada contaminante se compara con el valor límite legal:

Los cambios normativos introducidos con la aprobación de dicho RD, que se empezó a aplicar a la Planta Incineradora con Recuperación de Energía de Son Reus a finales del año 2005, han obligado a llevar a cabo, desde entonces, modificaciones en los procesos e instalaciones, con el objeto de mantener los valores de emisión de la planta incineradora por debajo de límites legales cada vez más exigentes. Entre los cambios, cabe destacar la instalación de un sistema catalítico para la reducción de los óxidos de nitrógeno, la adquisición e instalación de equipos adicionales de medida para la monitorización de nuevos parámetros en continuo y la puesta en marcha de analizadores redundantes para garantizar la disponibilidad exigida en las medidas. Estas modificaciones han culminado, en el año 2008, con la sustitución de los analizadores originales, por nuevos analizadores con certificado de calidad QAL1.
Las mejoras alcanzadas en el tiempo son claramente visibles para ambas líneas de incineración. A través de las gráficas, que se expresan a continuación, puede observarse la evolución de la emisión de contaminantes desde la puesta en marcha de la Planta Incineradora hasta la actualidad:




En lo relativo a la planta de metanización, su puesta en funcionamiento en periodo de pruebas se inició en el año 2005, disponiéndose de mediciones de los parámetros estipulados en el PMVA 2001 desde esa fecha. Hay que tener en cuenta que el régimen de funcionamiento del motor de biogás es discontinuo (2-3 horas al día), lo que dificulta la realización de mediciones en condiciones estacionarias. En la siguiente gráfica se muestran los valores de emisión alcanzados en el año 2008, comparados con los datos disponibles desde el inicio de la actividad de dicha planta:

En el año 2006 comienza a gestionarse, asimismo, un vertedero para el depósito de los rechazos de las plantas de tratamiento de residuos de construcción y demolición en el término municipal de Santa Margarita (Zona 2). Su incorporación al sistema público insularizado de gestión de residuos urbanos hace que a su vez se integre el control de las emisiones difusas de gases de vertedero (CH4, H2, CO2 y O2) en el conjunto de controles ambientales a realizar en las instalaciones. Dado que dicho vertedero carece de sistema de desgasificación, la toma de muestra se realiza en superficie, mediante caja Lindvall, habiéndose obtenido durante el año 2008 los siguientes resultados (resultados de las medidas de emisión difusa):

Tal como se deduce de los datos presentados, los niveles de emisión en superficie están por debajo del límite de detección de la técnica para los siguientes gases: metano, sulfuro de hidrógeno e hidrógeno molecular.
El tipo de residuos depositados (rechazos del tratamiento de residuos de construcción y demolición y residuos voluminosos) presentan bajos porcentajes de fracción orgánica fácilmente biodegradable, lo que explica la baja producción de biogás.
Dentro de este grupo de controles de emisiones a la atmósfera, se puede, asimismo, integrar el control de emisiones de compuestos olorosos (amoniaco, sulfuro de hidrógeno, mercaptanos, COVs, etc.), estando incluido en el PMVA el control de emisiones de H2S a la salida de los biofiltros de la planta de compostaje y metanización.
Gestión de las aguas (aguas residuales y pluviales)
Las instalaciones del PDSGRUM se han diseñado y construido para la minimización de los consumos de aguas naturales y de la generación de vertidos líquidos. Para ello, todas aquellas instalaciones que así lo requieren (básicamente la planta de metanización y las estaciones de transferencia) han sido equipadas con unidades de depuración de aguas, con vistas a su reutilización en procesos internos. Asimismo, las dos principales áreas de gestión de residuos (Can Canut y Son Reus), así como el depósito de rechazos de la Zona 2 (Santa Margarita) están provistas de balsas y tanques para la recogida y aprovechamiento de aguas pluviales, de proceso y/o lixiviación.
Los distintos flujos de agua son objeto de control ambiental, para garantizar que su reutilización se realiza en condiciones ambientalmente adecuadas. La optimización en los procesos internos de gestión de las aguas, re-diseño de redes y mejora de los sistemas de depuración ha permitido alcanzar altos niveles de reutilización, y la consiguiente disminución del consumo de aguas naturales.
A modo de ejemplo, en las siguientes gráficas se puede observar el aumento en la reutilización de aguas residuales depuradas en las estaciones de transferencia y la disminución del consumo de agua de red en la Planta Incineradora:


Controles sobre la afección al entorno.
Calidad del aire
Para el control de la calidad del aire en el entorno se dispone de una estación fija ubicada en el Hospital Joan March y una cabina móvil, que de manera rotativa mide la calidad del aire en los centros urbanos de Palmañola, Es Garrovers y Son Sardina (poblaciones próximas a las instalaciones de tratamiento de residuos de la Zona 1 - Área de Can Canut y Son Reus-). Se dispone de analizadores automáticos en continuo, realizándose adicionalmente campañas periódicas más específicas.
Los datos para los diferentes parámetros se comparan con los valores límites, umbral u objetivo, según el caso, establecidos en la legislación de referencia, y se comparan asimismo con valores históricos. En la siguiente tabla se recogen y comparan, a modo de ejemplo, el intervalo de valores (máx.-min.) medidos durante los años 1995 y 1996, utilizados para establecer el punto cero, los valores de referencia según normativa en vigor y los promedios registrados para distintos contaminantes durante el año 2008 en el Hospital Joan March, en Palmañola y en Es Garrovers:

La evolución en los niveles de los distintos contaminantes en inmisión se muestra asimismo en las siguientes gráficas:



La comparación entre los valores obtenidos para los distintos parámetros antes y después de la puesta en marcha de la planta incineradora, su evolución en el tiempo y la situación actual, demuestra que no se ha producido afección significativa a la calidad del aire del entorno por las actividades de gestión de residuos desarrolladas en la Zona 1 (Área de Can Canut y Son Reus).
Suelos y tierras
De acuerdo con el PMVA se analizan anualmente los niveles de PCDD/Fs y metales pesados (Zn, Ni, Fe, Cd, Pb, Hg, Mn, Cu, As, Sn, Cr, Ba, Co, Mo), en 6 y 13 puntos respectivamente, localizados en los alrededores de la Zona 1 (Área de Can Canut y Son Reus), utilizando dos de los puntos más alejados (J, L) como referencia. Los datos disponibles de la campaña realizada durante el año 2008, y su comparación con los niveles de fondo y con los valores históricos, permiten concluir que no existe ningún tipo de afección hasta la fecha.
Análisis del subsuelo y de las aguas subterráneas
El seguimiento ambiental en este caso se basa en la realización de controles piezométricos, toma de muestras y análisis físico-químicos y microbiológicos durante diferentes momentos del año. El PMVA especifica qué pozos están designados para el control de las plantas de tratamiento de residuos, señalando aquellos situados aguas arriba y aguas abajo de cada una de las instalaciones, de acuerdo con los niveles piezométricos y la dirección de flujo de aguas subterráneas resultante. Con la elección de los pozos y la comparación de resultados se puede detectar de forma anticipada cualquier contaminación del acuífero.
Este control se complementa con el análisis del subsuelo (zona no saturada), y los estudios hidrogeológicos (zona saturada) realizados con periodicidad quinquenal tanto en Zona 1 (Área de Can Canut y Son Reus) como en Zona 2 (Sta. Margarita).. Debido a la periodicidad más dilatada en el tiempo de estos controles, durante el año 2008 sólo se han realizado catas en la Zona 2.
Hasta la fecha no se ha apreciado ningún efecto de las instalaciones del PDSGRUM sobre la calidad de las aguas subterráneas evaluadas.
Medición de ruidos
Los niveles de ruido son otro parámetro de control incluido en el PMVA. Las mediciones se realizan en diferentes situaciones y horarios (mañana/tarde/noche; laborable/festivo o fin de semana) en un total de 17 puntos de las inmediaciones de todas las plantas de tratamiento de la Zona 1 (Área de Can Canut y Son Reus) y en un total de 5 áreas pobladas cercanas.
En relación a los niveles de ruido, de los controles realizados durante el año 2008 en diferentes puntos situados en el perímetro de las instalaciones y en zonas pobladas de los alrededores se concluye:
- La afección, en cuanto al nivel de ruido en los núcleos poblacionales existentes en la zona de evaluación, está básicamente provocada por el tráfico rodado a través de las infraestructuras viarias próximas.
- Los niveles de ruido disminuyen considerablemente en jornada festiva, debido a la disminución de las actividades variables (intensidad del tráfico rodado, actividad humana y actividades industriales en la zona).
- Se comprueba que los niveles sonoros han ido disminuyendo progresivamente, con las sucesivas campañas sonométricas (2005, 2006, 2007 y 2008) efectuadas con idéntica actuación procedimental y metodológica, cumpliéndose los niveles admisibles

Control ambiental de los subproductos.
Cenizas cementadas y escorias de incineración
Desde la desclasificación de las cenizas cementadas y las escorias en el año 1996, se han continuado realizando los análisis periódicos del residuo así como de sus lixiviados, tanto por lo que respecta a los niveles de metales pesados, dioxinas y furanos como en cuanto a los análisis de toxicidad según métodos oficiales. Los resultados alcanzados durante el año 2008 indican, como viene ocurriendo desde el inicio de las pruebas, que las cenizas cementadas, escorias y sus lixiviados no son tóxicos ni peligrosos.
El análisis de dioxinas y furanos en cenizas y escorias, junto con el control realizado sobre las emisiones a la atmósfera de la Planta Incineradora con Recuperación de Energía, y su comparación con los niveles de dioxinas en el residuo de entrada, demuestran además que la incineración de residuos en la Planta de Son Reus conlleva una destrucción neta de las dioxinas presentes en los residuos urbanos, reduciendo su presencia en más de un 80%. Asimismo, los niveles siempre han estado muy por debajo de los límites autorizados:

Producción de Compost
Con el objetivo de controlar el compost obtenido a partir de la fracción orgánica de los residuos y de los lodos de depuradora y evitar daños ambientales consecuentes de su aplicación como enmienda de suelo, se controlan los siguientes parámetros: humedad, pH, conductividad, materia orgánica, granulometría, impurezas, nitrógeno orgánico, nitrógeno amoniacal, nitratos, grado de madurez, relación C/N, metales pesados (Cd, Cr, Cu, Hg, Ni, Pb, Zn), test de germinación y patógenos (E. Coli y Salmonella), para asegurar el grado de higienización del producto. Dichos controles se realizan sobre el compost producido en todas y cada una de las plantas de compostaje (Área Can Canut, Felanitx, Sa Pobla, Ariany y Calvià). La periodicidad del muestreo se define en función de la capacidad nominal de tratamiento de las instalaciones, siendo trimestral para la planta de mayor tamaño (la ubicada en la Zona 1-Área Can Canut) y semestral para el resto.
Los resultados obtenidos se comparan con los criterios de calidad establecidos a través del Real Decreto 824/2005, sobre productos fertilizantes y su modificación fruto de la publicación de la Orden APA/863/2008. Su caracterización, realizada desde un punto de vista agronómico y ambiental, ha permitido su comercialización con garantías en la aplicación del producto, si bien los niveles de metales pesados en los lodos de entrada, hacen que el compost quede clasificado en muchos casos como tipo C, lo que restringe las dosis de aplicación a los cultivos.
Se espera que con la entrada en régimen de explotación definitivo de la planta de secado solar de lodos, que permitirá seleccionar aquellos lodos de menor contenido en metales para su alimentación al proceso de compostaje, se consiga una mejora en la calidad del compost suministrado.
Nuevas líneas de trabajo emprendidas durante el año 2008.
Durante el año 2008 se han iniciado las siguientes actuaciones relacionadas con el control ambiental de las plantas de tratamiento de residuos:
- Incorporación en los planes de control ambiental de las nuevas exigencias recogidas en las Autorizaciones Ambientales Integradas concedidas a TIRME para las siguientes instalaciones IPPC: Planta Incineradora con Recuperación de Energía y su Ampliación, Depósito de Seguridad para las cenizas cementadas, Planta de Tratamiento de Escorias (por ser instalación técnicamente relacionada) y Vertedero de rechazos de RCDs y voluminosos de Santa Margarita.
- Adaptación a nuevas exigencias ambientales de tipo legal no recogidas en el PMVA del 2001 (RD 653/2003 de incineración, Directiva Marco y Directiva hija de Aguas Subterráneas, RD 824/2005 sobre productos fertilizantes, etc.)
- Incorporación de controles sobre nuevas plantas de tratamiento de residuos, actualmente en fase de construcción (ampliación de la Planta Incineradora con Recuperación de Energía de Son Reus), y/o puesta en marcha (planta de secado solar de lodos de depuradora y vertedero de cola) como consecuencia de la revisión que sufre en el 2006 el PDSGRUM para incorporar mejoras en el servicio de gestión de residuos urbanos.
- Realización del punto cero en el entorno de las nuevas instalaciones, así como de las pruebas de garantía para valorar las prestaciones ambientales de los nuevos equipamientos (emisiones olorosas, ruidos, etc.)
- Renovación del Protocolo de Desarrollo del Convenio de Colaboración entre el Consell de Mallorca, la Universidad de las Islas Baleares y TIRME para llevar a cabo las actuaciones previstas en la nueva revisión del PMVA.
- Adaptación a la norma UNE-EN 14.181 sobre aseguramiento de la calidad de los sistemas automáticos de medida.
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